Ayer... el cielo se cayó a pedazos otra vez...
No sé porqué la lluvia, amiga traicionera, se empeña en traerme en cada repiqueteo tu nombre...tu figura...entonces, mi alma vuela inquieta hasta tu puerta y allí tiritando de frío se queda acurrucada...deseando encontrar alguna vez el hueco de tus brazos...y así juntas, tu figura y la mía a la luz de la lumbre del hogar cobijadas, se fundieran despacio y suavemente en el fuego del amor....
¡Ah mi alma que de amores porfía! ¡Ah mi obcecado corazón que insiste en sentir de tu corazón el latido!
Esta mañana... un rayo de luz iluminó mi cara. El nuevo día de soles relucientes me encontró acurrucada en un rincón de la estancia, oprimiendo entre mis brazos el vacío... y entonces, sin mediar siquiera razón o argumento... ¡sin piedad a la vida de nuevo me lanzó!
Alma de Mujer
Alma de Mujer
Me conmovió profundamente este texto. Por la desolación que transmite, y por la belleza de la que hace uso para hacerlo. Que bueno, Carmen, que tu alma haya empezado a hablar. Ojalá que no sea siempre la melancolía la que derrame tus sentires sobre la hoja...Ruego para que también la alegría y la plenitud te hagan vibrar y tañir de alegría como una campana que se hecha a volar con el viento de la felicidad.
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