Sé de brazos robustos,
blandos, fragantes;
y sé que cuando envuelven
el cuello frágil,
mi cuerpo, como rosa
besada se abre
y en su propio perfume
lánguido exhálase;
Ricas en sangre nueva
las sienes laten;
mueven las rojas plumas
internas aves;
sobre la piel, curtida
de humanos aires,
mariposas inquietas
sus alas baten;
savia de rosa enciende
las muertas carnes.
Y yo doy los redondos
brazos fragantes,
por dos brazos menudos
que halarme saben,
y a mi pálido cuello
recios colgarse,
y de místicos lirios
collar labrarme.
¡Lejos de mí por siempre,
brazos fragantes!
José Martí (Versos del Alma)
Quien amor entrega de cualquier manera tiene que llorar.
ResponderEliminarEL CORAZÒN NO VE, SOLO SIENTE
ResponderEliminarLa verdad es que concuerdo contigo.El corazón mo ve solo siente.
ResponderEliminarEl amor trae a tu purta lágrimas de alegria y a veces de tristeza. ¡¡Benditas sean ambas, pues hablan de un corazón que está vivo y siente!!